Asociación de Ciclistas Urbanas y Rurales de Valladolid

Crónica de Bici-escuela

Se acercaban las 17:00 del jueves 12 de marzo en el Centro Municipal de la Igualdad del Ayuntamiento de Valladolid (CMI), e iban apareciendo integrantes de la curva y chicas apuntadas al taller, se notaba el calor humano, las sonrisas y las ganas de pasar una tarde espectacular.

Carmen ayudando con una charla sobre como andar en bici.

Cada chica que llegaba veía todas esas bicis aparcadas en el patio y no podía evitar acercarse a ellas, ¡bicis prestadas por la sección de calidad ambiental de la Universidad de Valladolid y con un aspecto tan bueno!, un gran gesto por parte de la universidad de esta ciudad.

Sara, la educadora del CMI que se encargó de organizar el evento, aunque no trabajaba esa tarde, se acercó para participar. Leticia trabajadora social del CMI y Marina trabajadora en prácticas del Ferrari dispusieron todo para que no faltase ninguna bici, ni ningún detalle.

Ataviados con una bici de la mano nos desplazamos hasta la plaza del milenio, allí entre todos dispusimos conos en zig zag para hacer más interesante el deambular de las ciclistas, cintas de separación para delimitar el lugar de aprendizaje y carteles para marcar quienes éramos y lo que estába aconteciendo allí. Todo ello mientras Carmen daba unas nociones básicas sobre como andar en bici.

Ya nos íbamos conociendo todas, Isabel, María del Carmen, Lucía, Belén, María Jesús, Charo, Ana María, Bernarda, María Jesús, Consuelo, Rosa y su incombustible optimismo y sonrisa, Kayrusan, Henar y Dayana, todas geniales y quien más quien menos había cogido alguna bici alguna vez, pero estaban deseando retomar esa sana costumbre de moverse en bici.

Coco enseñando las primeras pedaladas

Inicialmente se pudo ver quienes eran más lanzadas, a éstas las faltó tiempo para que terminasen de ponerse los conos y ya estaban montadas, a otras las costó un poco más, pero ahí estában Carmen, Coco, Carmen de Miguel, María, Javi y un fichaje de última hora, Miguel, que nos pusimos a su disposición para que aprendiesen, todo fuese sobre ruedas y aunque amenazaba lluvias no terminó mojándonos y nos permitió pasar una tarde de los más agradable.

Desde este pequeño resumen, la gente de la curva y del CMI queremos enviar un abrazo enorme a Rosa, nos encantó su forma de ser y ese espíritu combativo!

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